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Inside My Head

Un día difícil con Jack

Hola mis lectores favoritos!!

Continuando con la historia del tornado que es el 2018 que les contaba la semana pasada, al día siguiente el 22 de febrero, nos levantamos como todos los días,  vine a abrir el jardín para que Jack y Max hicieran lo que tenían que hacer , pero siempre monitoreando a Jack porque estaba en un tratamiento de piedras en la vejiga y pues había que tener cuidado que no dejara de hacer pipí, para mi sorpresa , ese día el solo hacia unas gotitas, sentí como se me hizo un agujero en la panza , pues sabia que era algo muy grave, que había que hacerle una cirugía, la cual no  habíamos hecho por falta de recursos económicos, ya que nos habían cotizado carisimo.

Esta cirugia se la ibamos a hacer en diciembre pero como el se pone nervioso con los cohetes lo pospusimos para el mes de Enero, como les conté el esposo se enfermo y estuvimos en cuidados intensivos, así que se tuvo que posponer mas tiempo, pero el cuerpecito del bello jack ya no podía esperar mas…

Ese día fue tan difícil para mi, pero hice hasta lo imposible para ver que se podía hacer, me volví loca preguntando si existían en este país El Salvador, hospitales para animales donde se pagara poco o si es posible nada, pero eso creo que solo en mis sueños podía  pensar que existía, unas chicas de un corazón hermoso me ayudaron para que pudiera ir a la universidad nacional, pero el Dr. que nos atendió a Jack y a mi nos hizo pasar el peor momento de nuestras vidas, porque al ver su caso me dijo «Si ud no puede mantener a su perro, mejor póngalo a dormir», en ese momento me puse a llorar como una niña pequeña, me sentí indignada, triste, impotente, enojada, pues la verdad es que no es que no ame a mis hijos de 4 patas , cuando la verdad es que si fuera posible daría mi vida por ellos.

Pero al mismo tiempo me dejo pensando, ¿esto es lo que le enseñan alas nuevas generaciones? ¿a ser fríos y sin corazón?, cuando se supone que quieres dedicarte a salvar vidas, es cierto no se puede salvar a todos , pero siento que no debemos de perder la empatia, eso es una de las cosas que nos hace humanos.

Así que me vine a casa decepcionada pensando que se me podía morir en mis manos y yo sin poder hacer NADA , le comente a una gran amiga que también ama a los animales, (porque créanme si es una persona que no los ama simplemente le vale madre) , ella me dijo, Meli porque no le cuentas tu caso a tus chicos en las redes sociales, estoy segura que hay muchos que te echarían una mano en lo que puedan porque te aprecian a ti y a tus hijos peludos, debo confesar que me daba muchísima pena pues me gusta poder compartirles cosas positivas, que los hagan reír y que les sea de ayuda.

Cuando ella me dijo «vergüenza robar» dije tiene razón haré lo que sea necesario por mi gordito bello, lo ultimo que puede pasar es que nadie me ayude, y es cuando les conté mi historia…

No se imaginan lo que sucedió….

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