El Diario de una Moribunda

Publicada en Publicada en Inside My Head

Hola mis lectores favoritos!

Hace un par de días era la persona más feliz y saludable de este mundo , cuando de repente llegó a mí con patada al pecho, sin aviso previo, esa desgraciada que hace que te duela todo el cuerpo, te arda la garganta, te lloren los ojos y la nariz …si esa misma que estás pensando La Maldita Gripe!

Es en ese preciso momento en que la fiebre comienza a subir, tus ojos  arden como el infierno  y no puedes mantenerlos abiertos, sientes como tu pecho se va desgarrando lenta y dolorosamente como gatos queriendo escapar cada vez que toses, y a eso agreguemos que la cabeza te queda dando vueltas por un buen tiempo.

Es, en esos peores momentos en que solo pensaba, empezare hacer  mi testamento en una servilleta, por las dudas.

Mientras me encuentro tirada en esta cama con mis enfermeros personales (Jack y Max), me puse hacer un recuento mental de mis deudas con amigos, familiares y conocidos , recordando viejos y buenos tiempos.

Pensé en lo orgullosa que estoy de mis sobrinas, ya que se han desarrollado como unas niñas de bien, de las cuales estoy demasiado orgullosa y amo con todo mi ser.

Hice un detalle del cuido de mis hijos peludos, sus horas de comida, el día que les toca baño , que les gusta hacer, cuando les gusta jugar y pensé en lo mucho que los extrañaría, pues son mi vida entera.

Recordé a mi mejor amiga que es como mi hermana y pensé en que todavía no hemos podido celebrar un cumpleaños juntas, (pues vivimos en diferentes países y nunca coincidimos), que no he conocido a mi nueva sobrinita y que nos faltan demasiadas aventuras por vivir.

Le llamé a mi esposo y le dije que no sabía cómo era posible que el sobreviviera día con día a esta gripe mortal (pues es quien trajo el virus a casa) y lo hacía parecer como un día en el parque, definitivamente el no es de este planeta. (tengo que agregar que solo le dio risa que soy una exagerada).

En eso se me cruzo por la mente que ya había realizado el tercer sacramento la confirma, así que por lo menos me iría en paz con Dios.

Analice  las cosas buenas y malas que he hecho en esta vida, hice un examen de conciencia profundo. Realmente si me preguntan si tengo miedo a morir, si porque no me gustaría dejar ese pesar en las personas que sienten afecto hacia mi, y no porque sé que las deudas las pagamos en vida y al morir solo encontramos paz,  ¡eso si! , si al irme encuentro otra cosa al otro lado, les aseguro que buscaré la manera de volver y contarles!!, pues ya saben que me encanta compartir todo con uds!

Finalmente saque mi lista de cosas que hacer antes de morir y la verdad es que me faltan unas cuantas… así que después de realizar el análisis profundo de mi vida, decidí guardar la servilleta en un lugar seguro,(pues me podía sonar la nariz con ella) y empece a confiar en que las medicinas harían  su efecto rápidamente.

Cuando tenemos salud no nos preocupamos por mantenerla, y cuando por algún motivo enfermamos nos damos cuenta de lo importante que es dedicarle un poco de tiempo.

Nos vemos en el próximo post!

 

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